jueves 29 de mayo de 2008

La narrativa del 1950

Mario R. Cancel
Catedrático Asociado de Historia
Conferenciante de Narrativa

Hacia 1945 la situación socio-económica del país se había transformado. La Gran Depresión era cosa del pasado y, la Segunda Guerra Mundial, afianzó las relaciones con Estados Unidos. El conflicto europeo aumentó el valor geoestratégico del país y promovió la revisión de la relación estatutaria en una dirección liberal.

El Puerto Rico agrario quedó atrás, dando paso al Puerto Rico industrial y moderno. El crecimiento de las ciudades y la emigración del campo al pueblo, se generalizaron. El crecimiento económico del país fue notable. El propósito de todo ello era evitar el crecimiento de una oposición radical como la que se generó en la década de 1930. El consumismo y el impacto de los medios masivos de comunicación en la vida de la gente común se hicieron palpables. La literatura fue un foro de discusión en torno a aquellos procesos.

El populismo protagonizó aquella transformación con el respaldo de las autoridades estadounidenses. La Guerra Fría (1947-1989), la competencia internacional entre el comunismo y el capitalismo con Moscú y Washington a la cabeza, dio a la isla el papel de defensor del modelo democrático y capitalista de desarrollo para Hispanoamérica y El Caribe. El Estado Libre Asociado (1952) fue propuesto como una vitrina para el resto de los países del orbe. Una consecuencia del cambio fue que forzó la participación de los puertorriqueños en guerra internacionales, como la de Corea (1950) al lado de Estados Unidos.

En aquel contexto se consolidó lo que se llamó la Generación de 1950. Se trata de sectores de la elite intelectual que vivieron las transformaciones que crearon el Puerto Rico industrial. Algunos miraron con nostalgia el Puerto Rico que se dejaba atrás, como parece ser el caso de Abelardo Díaz Alfaro o Edwin Figueroa. Otros favorecieron los cambios, como sucedió con Ernesto Juan Fonfrías. Otros cuestionaron los efectos del cambio en nombre del nacionalismo político o de la justicia social, como fue el caso de José Luis González o René Marqués.

Los intelectuales del 1950

Los intelectuales del 1950 compartieron las posturas filosóficas del 1930. Entre ambos momentos hay una continuidad notable. Ensayistas como René Marqués y Josefina Rivera de Álvarez, interpretaron la escritura literaria de los años 1950 como una culminación de los ideales del 1930. La revista independiente Asomante (1945), editada por Nilita Vientós Gastón para la Asociación de Graduadas de la UPR; y La torre (1953), promovida por Jaime Benítez, Rector de la UPR, fueron dos de sus foros ideológicos mayores. El papel de la universidad del estado en el diseño ideológico de la promoción fue evidente.

Los autores del 1950, aspiraron a identificar las letras puertorriqueñas con las hispanoamericanas, con tanta intensidad como la Generación del 1930 lo hizo con las hispánicas. Aquella hispano-americanización tenía que darse “más allá de la novela de la tierra” de Rómulo Gallegos, o de la narrativa de Horacio Quiroga. La intención era superar el discurso ruralista modernista, y elaborar una expresión literaria acorde con los nuevos tiempos. El giro hacia un discurso literario urbano, en la tradición de Humberto Padró, se afirmó. En el contexto nacional aquello significaba ir “más allá de Enrique Laguerre.”

La renovación involucró la cuestión del estilo. Los escritores se propusieron aprovechar las técnicas de la vanguardia literaria revisionista. En Europa, la experiencia narrativa posrealista intentaba romper con la forma tradicional de la novela como mero retrato social, e imponer una narrativa que afirmara la percepción individual y subjetiva del autor. En Estados Unidos William Faulkner y Ernest Hemmingway, entre otros, hicieron suyos aquellos procedimientos. El monólogo interior y el libre fluir de la conciencia se convirtieron en técnicas comunes. El otro componente del cambio literario fue la escritura de autores europeos posrealistas de la primera posguerra tales como la inglesa Virginia Wolf, el checo Franz Kafka, el irlandés James Joyce, los franceses Marcel Proust y, en especial, Albert Camus y Jean Paul-Sartre.

Narrativa y narradores del 1950

En Puerto Rico, los narradores se sentían responsables ante el mundo social. La crítica al orden social y político del país fue tan común como en la producción Realista-naturalista. Lo nuevo era el énfasis que muchos de ellos pusieron en la apropiación del mundo urbano y en los recursos técnicos utilizados para ese fin.

Los fondos rurales se miran como un espacio que desaparecía bajo el impacto de la industrialización y la urbanización. El fin del pintoresquismo criollista fue total. El paisaje dejó de ser un personaje benévolo, como en la novelística de Laguerre, o un ornato o escenario ideal como en Zeno Gandía. El paisaje se utilizó para instrumentar y darle contenido a la psicología de los personajes.

El mundo urbano representaba un duro reto y una esperanza para la gente de la ruralía. La vida del emigrante del campo a la ciudad era una ruleta en la cual nada estaba garantizado. La industrialización y la urbanización se interpretaron como generadores de un problema fenomenológico y existencial. En ese el espacio el ser debía reformularse constantemente pero la experiencia podía resultar angustiosa y amarga.

El discrimen contra la migración puertorriqueña o diáspora en Nueva York, se generalizó. La actitud condujo a la crítica del American Dream y a la desconfianza respecto a la promesa americana. La discusión política se centró en la importancia de Puerto Rico para Estados Unidos durante la Guerra fría y la participación de los puertorriqueños en las guerras de ese país.

Por último, aquella escritura inauguró una meditación sobre el impacto de los medios masivos de comunicación en la gente. Los medios eran considerados como instrumentos de fetichización o devaluación del saber y deshumanización que estimulaba el consumo y mutilaban la individualidad. El recurso a la mala palabra y las alusiones sexuales fuertes se legitimaron, adelantando procedimientos del 1960 y el 1970.

La nueva actitud se enmarcó en una escritura seca y sintética propia del neorrealismo que tomó distancia de la escritura cromática y poética de Laguerre en La llamarada. La economía de adjetivos, las frases cortas y los diálogos breves y concisos dominaron. Emilio Díaz Valcárcel reconoció en 1969 que su generación debía mucho más a figuras como Tomás Blanco y Emilio S. Belaval, y que la relación con Laguerre había sido marginal. El hecho de que los narradores del 1950 destacaran tanto en el cuento, parece reafirmar ese aserto.

José Luis González, quien pasó la mayor parte de su vida fuera del país, discutió la función social del escritor desde la izquierda, tal y como se nota en su cuento “El escritor” de 1948. Sus primeros textos narrativos expresaron un neorrealismo amargo como es el caso de En la sombra (1943) y Cinco cuentos de sangre (1945). En Nueva York y otras desgracias (1973) se encargó de representar al boricua común en la llamada Babel de Hierro. El tema de la participación de los puertorriqueños en los conflictos armados de Estados Unidos en la época de la Guerra Fría, es el centro de Mambrú se fue a la Guerra (1972). Corea fue un tema tan atractivo como luego lo sería Vietnam para los escritores del 1960 y el 1970. En el territorio de la novela corta, La llegada (1980) penetra el tema de 1898 de una manera novedosa que anuncia el Seva de Luis López Nieves. Y en el ensayo de interpretación ofrece una respuesta a la ensayística del 1930 por medio de la colección El país de cuatro pisos y otros ensayos (1989). La interpretación filosófica y literaria de los puertorriqueños por medio de esos trabajos ha sido crucial en el cuestionamiento del canon literario hispano-criollo después del 1990.

Abelardo Díaz Alfaro (1919-1999) dejó en Terrazo (1947) y Mi isla soñada (1967) un ejercicio de penetración y comprensión de la psicología colectiva de los puertorriqueños ante el avance de la industrialización y el urbanismo. En el centro de la discusión estaba la condición humana en el mundo colonial. El mejor modelo de ello es su conocido relato “Los perros” (1956). El tono de parábola le permitió poetizar el conflicto y hacer la discusión más accesible a los lectores. Todo ello se combinó con técnicas como el monólogo interior que suprimía la voz del narrador externo a fin de darle fuerza y naturalidad al discurso.

René Marqués (1929-1979) fue el dramaturgo más destacado de aquella generación y el antólogo clásico de su generación en Cuentos puertorriqueños de hoy (1959). Como narrador discutió de manera neorealista, con fuertes componentes fenomenológico-existenciales, la situación de los puertorriqueños en el contexto de la Gran Depresión en La víspera del hombre (1958). En La mirada (1975) se sintetizan las preocupaciones vanguardistas de este autor con un lenguaje fuerte e híbrido en donde el español y el inglés convivían. La antología personal Inmersos en el silencio (1976) recoge una muestra transversal de su obra narrativa entre 1955 y 1975. Igual que algunos autores de la Generación del 1930, El puertorriqueño dócil (1962) fue una reflexión ensayística sobre la imposibilidad de la emancipación puertorriqueña. En Marqués el neorealismo se combinó con la influencia de la filosofía fenomenológica existencialista francesa. El pesimismo caracterizó tanto aquella filosofía como la literatura de Marqués como puede verse en su relato “En la popa hay un cuerpo reclinado.”

Emilio Díaz Valcarcel se distingue por el ambiente urbano de sus textos, su discurso neorrealista y por el tema de la Guerra de Corea. “El soldado Damián Sánchez” y “El sapo en el espejo” son dos de los mejores modelos de ello. La guerra no termina en el frente, continúa en la vida del veterano hasta deshumanizarlo por completo. Los textos incluidos en la colección Panorama (1955-1967) están marcados por la experiencia cinematográfica: el autor fue escritor de guiones. El hombre que trabajó lunes (1973) es un ejercicio en torno a la complejidad de la vida urbana, y Harlem todos los días (1978) se fijó en la vida de los puertorriqueños en la diáspora. En Inventario (1975) y Figuraciones en el mes de marzo (1982) Díaz Valcárcel se manifestó como un experimentador de gran envergadura. El mundo mediático de la televisión es el centro de “La muchacha del tiempo,” un texto breve en que Corea y los medios masivos convergen como espacio de alienación.

Pedro Juan Soto dejó en Spiks (1956), una colección de relatos breves y estampas urbanas en torno al asunto del prejuicio antipuertorriqueño en Nueva York. “Los inocentes” es un relato experimental en lo mejor de las vanguardias de su tiempo. En Usmaíl (1959) trabajó un tema de la conflictividad que provocaba la presencia de la Marina de Guerra en la isla municipio de Vieques anticipando la narrativa de Carmelo Rodríguez Torres. El tema de Nueva York y el viaje también fue tratado en Ardiente suelo, fría estación (1961). En la crítica y el ensayo, Soto rescató a uno de los mayores autores de la época de las vanguardias en Puerto Rico, José de Diego Padró, de quien fue antólogo, editor y amigo personal

Edwin Figueroa compartió los valores de su generación en Sobre este suelo. Nueve cuentos y una leyenda (1962) y Seis veces la muerte (1978). Se trata de una escritura simbólica, poética y de contenido existencialista, que comparte valores con la escritura de Díaz Alfaro y numerosos recursos de las vanguardias como el monólogo interior y la retrospección. “Aguinaldo negro” puede ser interpretado como una reescritura de la imagen de la sensualidad negra a los Palés Matos, o como un anticipo del trabajo sobre lo afrocaribeño de autores de 1970 como Carmelo Rodríguez Torres o Ana Lydia Vega.

Con ellos la narrativa se profesionalizó en el país y la condición del escritor como un guardián de una cultura asediada por el cambio se afirmó.

5 comentarios:

sha dijo...

Textos: ‘El sapo en el espejo’ y ‘La muchacha del tiempo’, de Emilio Díaz Varcárcel


El tratamiento del tema de la locura por parte del autor, parte de estímulos distintos y se nos explica de forma diferente en cada uno de los cuentos. En el caso de ‘El sapo en el espejo’, Varcárcel presenta a un hombre aparentemente enloquecido por su condición de paraplejia y por las circunstancias que acaecen en su situación matrimonial. En este texto vemos a un hombre que siente asco de sí mismo y que se va desvaneciendo dentro de un ‘cuarto apretado de soledad’. Vemos además, un personaje moralmente lastimado, donde la hombría queda hecha pedazos por el rechazo y las voces de otro hombre. Por otro lado, en el cuento ‘La muchacha del tiempo’ no vemos signos de locura hasta el desenlace de la historia, donde el nieto de los ancianos dispara contra la muchacha del tiempo, quien se lamenta por la gran sequía. En este texto, queda expuesta la interrogante: ¿por qué la mató?

Texto: ‘En la popa hay un cuerpo reclinado’, René Marqués

En este caso, la locura del personaje está claramente ligada a su esposa y a los recuerdos de una madre, que al parecer lo perturbaron permanentemente. Otros asuntos fluyen, a modo de monólogo interior y fluir de conciencia, dejándonos saber que el personaje se encuentra desquiciado y ha puesto a su esposa amordazada (y envenenada) en la popa del barco. Aquí vemos lo que pudiese ser un personaje ‘tipo’, que descarga sus lamentos sobre los pechos de una ‘Anita’. Hay además en la narración, la presencia intrínseca de la industrialización y una crítica palpable al sistema legislativo de la Isla en aquella época.





Texto: ‘El escritor’, José Luis González
El cuento, dedicado a Luis Rafael Sánchez, presenta a un escritor (Don Luis), quien busca incesantemente un tema sobre el cuál escribir, sin darse cuenta de los sucesos que ocurren a las afueras de su casa. El autor caracteriza a un escritor hasta cierto punto grosero, maleducado y aprovechado. De igual forma, revela una sociedad obrera alzada y un cuerpo policiaco abusivo e imponedor.

Texto: ‘Aguinaldo negro’, Edwin Figueroa
En cuanto a la recreación del lenguaje popular, en este texto se presenta la jerga común del jíbaro, en especial de los negros, contrastando así las muestras del periodo romántico, donde los autores buscan recrear, más bien, el habla de los indígenas. Además del habla, es importante recalcar la temática tratada en los textos que se diferencia de las vistas anteriormente, con incursiones en temas como la brujería, el discrimen por raza y el simbolismo del nacimiento de Jesús.

Texto: ‘Los inocentes’, Pedro Juan Soto
El cuento presenta una estampa urbana de una familia puertorriqueña radicada en Nueva York, tema explorado minuciosamente por los escritores de esta época. Lo inusual de este texto es la intromisión de un retardado mental que nos revela su mundo, desde su punto de vista y a través de su mirada. Esta técnica, utilizada por William Faulkner en ‘El ruido y la furia’, destapa un mundo distinto, en este caso el de una familia puertorriqueña que, por ser la gente de Nueva York tan distinta a la de Puerto Rico, deciden internar al enfermo en una clínica. Al igual que el relato de Faulkner, este es uno lleno de simbolismos. Soto además, utiliza el lenguaje popular para dirigir los diálogos hacia la acción.

Por: Sharra Fermín Lavender

Jean Carlos Santos Rivera dijo...

1. Comentar el tratamiento de la locura en "El sapo en el espejo" y "La muchacha del tiempo" en E. Díaz Valcárcel.

La locura en los textos de Valcárcel es presentada como algo absurdo a lo que la persona sucumbe. El mayor responsable de esos actos irracionales e inexplicables es la sociedad. En “El sapo en el espejo” un veterano de guerra encara y sufre por su inmovilidad y condición que lo torna en un ser inútil para la sociedad, a la que sirvió en el conflicto bélico y también es incapaz de cualquier intento para cumplirle a su esposa los deberes matrimoniales. Este personaje llega a un punto en el que es deshumanizado, reducido a un mero y grotesco anfibio. En “La muchacha del tiempo” se nos presenta la situación de una sequía y cómo las personas comienzan a dejarse llevar por sus miedos hasta el punto en que actúan de manera irracional; sin motivos aparentes arremeten contra la reportera que daba las noticias del tiempo. La sociedad parece estipular que para cada suceso hay un responsable, incluso si ese evento es algo impredecible como el clima. Las personas son meras victimas de lo que ocurre en su entorno y estas parecen no tener forma de resguardarse de la locura que los invade, lastima y destruye.

2. Compare la idea de la locura...

Como ya mencionamos, la locura es incitada por la sociedad, ella es la que corrompe al ser humano, todo esto según Valcárcel. En el cuento de René Marqués se nos presenta a un hombre que lleva una vida sin muchas ambiciones, pero su esposa le impone sus aspiraciones, pretensiones y hasta complejos. Este personaje tranquilo es atacado también por la sociedad, la que le impone rigores por el simple hecho de él ser hombre. El cuento utiliza pasajes que entiendo son fluir de conciencia y así explora la sicología compleja del personaje. Estos bloques de textos nos presentan a una persona en su sano juicio, con algunas frustraciones, pero con el valor de lidiar con ellas y acabar por fin los reclamos incesantes. El acto de violencia que comete el hombre es presentado de una manera racional. Lo que podría catalogarse como locura en este cuento es un acto voluntario, bien planificado y orquestado por el hombre, quien se rebela en contra de la sociedad y sus exigencias, encarnadas en su mujer. Al final ocurre un acto de mutilación en el que él reniega todo lo que conlleva ser hombre y así termina su protesta en contra de la sociedad. En ambos escritores la sociedad es la culpable de corromper al individuo, pero en Marqués la persona se rebela y comete los actos en forma conciente, la sociedad es la que en realidad sufre de locura.

3. Establezca las características de un escritor...

Según plantea González en su cuento, un escritor a parte de ser un conocedor de la literatura, debe estar al tanto del mundo y la realidad que lo rodea. Debe por completo evitar enajenarse de la sociedad y los concurrentes conflictos que ocurren. Como ya han planteado anteriores generaciones, el escritor debe ser un ente comprometido y velar por las injusticias sociales que se estén cometiendo y lo más importante: denunciarlas. Al dedicarse al oficio de las letras esa persona tiene la obligación de utilizarlas para algo de bien. La obra del escritor tiene que estar comprometida con la sociedad. El escritor debe servir de voz a aquellos que no tengan los medios o el léxico para expresar sus luchas e ideas. Al seguir esta postulación, no hay manera de que un escritor no tenga de que escribir o que expresar.

4. Fíjese en la forma en que el lenguaje popular en el texto "Aguinaldo negro" de Edwin Figueroa...

En los textos del Romanticismo costumbrista, por ejemplo “La linterna mágica” de Manuel Alonso, el diálogo no es tan marcadamente popular, el escritor interviene en las expresiones de los personajes y estos aunque vengan de estratos sociales bajos se expresan con un buen lenguaje y sintaxis. Figueroa en “Aguinaldo negro” experimenta con el diálogo y recrea la fonética de ese personaje que aunque inculto tiene todo el derecho de expresarse y ser entendido. En las líneas se marcan las ‘s’ silenciosas y otras características del hablar popular. Figueroa valida esa forma de hablar coartada llena de faltas gramaticales y sintácticas, pero de esa forma también busca crear personajes más reales y recrear sus costumbres.

5. Fíjese en la relación de los personajes negros...

La presencia de personajes negros es más marcada en el relato de Edwin Figueroa. En ese cuento las mujeres negras son las protagonistas de la historia. Una historia en la que rige el miedo, pero siempre existe la esperanza. La historia tiene ciertos puntos metafísicos y casi mágicos. No solo los personajes principales son negros, la ambientación del cuento es la cultura negra y la exploración de sus tradiciones, en especial el baquiné. A diferencia de la muestra del siglo 19, los negros empiezan a cobrar importancia como protagonistas de las narraciones y dejan de ser meras figuras que se confunden con el fondo, sumisas y serviciales, como es el caso de los personajes negros en Garduña de Manuel Zeno Gandía. El escritor, como comentarista social, denuncia la situación de extrema pobreza en la que viven los negros de ese tiempo. La mortalidad entre los infantes es algo que el cuento explora a cabalidad y el recurrente canto del baquiné es indicio de esa tragedia entre los niños. También se comenta las injusticias que cometían los hacendados en contra de las mujeres que trabajaban para ellos y como eran utilizadas para satisfacerles sus deseos sexuales. “Aguinaldo negro” es un cuento bien logrado que comienza a darle protagonismo a una parte de nuestra sociedad que había sido marginada.

6. Establezca algunos elementos de la narrativa experimental en el cuento "Los inocentes"...

En cuanto al aspecto experimental de este cuento se puede notar desde su comienzo ya que el relato comienza en letra minúscula, como en medio de una oración que el lector no sabe el comienzo de ella. Dentro de la narración se incorporan líneas con cierto aire poético, infantil y risueño de pensamientos de Pipe, adentrándonos en la sicología del personaje. El diálogo es estructurado de forma fonética mostrando claramente los rasgos y características de los personajes al conversar, y por ende su condición social. El diálogo no es solo usado para mostrar la interacción entre hija y madre, sino que por medio de este nos enteramos del conflicto. El diálogo es el motor de la historia, es por esto que la mayoría del cuento son conversaciones. Aparte de presentar el conflicto, esas conversaciones crean la ambientación, ubican al lector en un espacio específico y presenta la realidad y los prejuicios que sufrían los puertorriqueños residentes en Nueva York.

Mario R. Cancel-Sepúlveda dijo...

La Guerra de Corea (1950-1953), primer conflicto de la Guerra Fría; sus consecuencias en el veterano; la amenaza de los medios masivos de comunicación como un espacio enejenante, son esenciales a esa generación. Su discursividad anuncia tendencias de los autores de Sesenta y el Setenta.

La idea de escritor como una figura civil o voz popular se afirma. La idea de que a Puerto Rico se le ha escamoteado parte de su Modernidad -la soberanía- es crucial.

El uso del lenguaje popular es una herencia que se reafirmará en el juego con los sociolectos típico de los autores del Setenta. Pero la mirada al espacio de la negritud como un lugar cultural autónomo del mundo blanco implica una dirección nueva.

Zayra dijo...

1.Comentar el tratamiento de la locura en “El sapo en el espejo” y “La muchacha del tiempo.

La locura es presentada en estos textos con dos tópicos familiares casi "clichosos" de la cultura puertorriqueña. La mutilación del militar en las guerras, y la locura de los veteranos de Vietnam. En "el sapo en el espejo", un hombre luego de perder sus piernas en la guerra de Correa, se encuentra afectado en su hombría, por el rechazo de su esposa.

La escena, en que se visualiza este personaje en el espejo, en forma de sapo, cuando intenta hacerle el amor a su esposa, la encuentro bien lograda. Desde la primera noche que regresa de la guerra, comienza su obsesión. “Esa noche, bajo la bombilla, en el aire líquido y amarillento, el espejo había golpeado de muerte su esperanza”. Y en la narración final, donde el hombre ya completamente loco, salta y croa, representa la pérdida por completo de su sanidad mental. (Incapaz de soportar la realidad).

En La muchacha del tiempo: Es un texto escrito sin división de párrafos, el narrador muestra a un personaje veterano de la guerra de Vietnam, escribiendo una carta incomprensible, tiempo después, también despierta hablando incoherencias y todavía vistiendo el uniforme de camuflaje utilizado en la guerra. Todas las tarde, contemplaba en el noticiero el sufrimiento de aquella mujer que no podía crear agua, camino hasta la estación y con una pistola termino su sufrimiento. (La locura que es incapaz de entender la realidad)

2.Compare la idea de la locura de los textos de Díaz Valcárcel con la explicación de la misma en el cuento “En la popa hay un cuerpo reclinado” de René Marqués.

En el cuento "En la popa hay un cuerpo reclinado" no es solo un evento, lo que catapulta la locura del personaje principal. Es una secuela de eventos desde su niñez. El comportamiento de una madre abusiva y controladora, una esposa materialista, una sociedad femenina lo acosadora. El cuento, presenta a la mujer como devoradora y al hombre como esclavo. La muerte de su hijo y los problemas económicos, son dos de los temas que trabaja el narrador, para mostrar la razón que llevan al personaje a perder su juicio y ahorcar a su esposa, para luego suicidarse.

El autor usa la técnica de monólogo interior y fluir de conciencia, repetición de movimientos y palabras, para demostrar la locura del personaje.

3.Establezca las características de un escritor presentadas en el texto “El escritor” de José Luis González. Establezca cual es su propuesta respecto a la función social del escritor.

Esté cuento parece más bien una sátira al escritor Luis Rafael Sánchez (tiraera, dirían los músicos jóvenes) que espero hayan sido amigos. Lo presenta como un personaje narcisista ricachón, irrespetuoso y mal criado, que se aprovecha de las desgracias ajenas para su beneficio personal.

En las características de un escritor, presenta como este debe leer desde el periódico hasta Proust y concentrarse en ello. (Esta recomendación es irónica, que se cierre el oído del escritor, cuando debe de estar bien abierto).

El supuesto escritor, permanece inmune a la historia real que está sucediendo fuera de su ventana, donde se presentan un sin número de situaciones reales que afectan a nuestra sociedad, y para concluir reprocha su falta de talento a que en el país nunca pasa nada.

El escritor debe estar pendiente a los cambios y comportamientos de la sociedad para retratarlos.

4.Fíjese en la forma en que el lenguaje popular en el texto “Aguinaldo negro” de Edwin Figueroa. Establezca en qué se diferencia del experimento con el lenguaje popular que realizó el Romanticismo costumbrista.

El lenguaje utilizado en este texto parece sacado de un cuento Romántico costumbrista, pero más difícil de entender, se utilizan palabras entre cortadas, como “ñeta”, regionales y de un trasfondo religioso, afro caribello, “yehca, yacao’e”.

5.fijese en la relación de los personajes negros presentes en algunos de estos cuentos. Compare su situación con la que tenía en la muestra del siglo 19.

La situación de estos negros es bastante parecida a la vivida en siglo 19, siguen siendo seres inferiores, de poca educación, viviendo en condiciones pésimas. En ocasiones, las mujeres, son engañadas y usadas como objeto sexual de los blancos.

6.Establezca algunos elementos de la narrativa experimental en el cuento “los inocentes”. Fíjese en el personaje de Pipe, el uso del lenguaje popular, el escenario y el ambiente.

El cuento comienza con un fluir de conciencia que demuestra retardación en el personaje de Pipe (casi un niño). El lenguaje es de jíbaros radicados en la urbe, en un caserío, en donde la hija trabaja en una fábrica cosiendo para sustentarse. La vida en Nueva York se representa como incompasiva y hostil. Hay una añoranza a la forma de vida caritativa y de buen vecino en Puerto Rico por parte de la madre. Pipe en un monólogo describe que “no hay gallos y no hay perras y no hay campanas y no hay viento del río y no hay timbre del cine y el sol no entra aquí y no me gusta, además de que hace frío”. Añorando su libertad.

Rita dijo...

I. Locura en "El sapo en el espejo" y "La muchacha del tiempo" en Emilio Díaz Valcárcel:

En ambos cuentos trata sobre la locura de dos jóvenes excombatientes de la guerra, veteranos, marcados por un conflicto que trunca su desarrollo como seres humanos productivos y cómo ese hecho trastoca la vida de las personas que están unidas a ellos por lazos de convivencia, parentesco y/o en el contexto social en que se desenvuelven: en uno, con los abuelos y la sociedad y en el otro de carater más intimo, el efecto de un trauma físico y la reacción de su joven esposa. En ambos el autor narra los conflictos que surgen a raíz de del regreso y la reintegración e ellos a la vida cotidiana que dejaron al marcharse antes de ir a la Guerra. Uno, se topa con el rechazo y el sufrimiento; el otro, vive enajenado y en la confusion de mantenerse en un trama psicológico: permanece en el pasado.

En ambos casos, todos se afectan, los que se relacionan con ellos y además de ellos reaccionar a la vez ante esas nuevas circunstancias: tanto el que regresa como los que se quedaron entran en un conflicto que no logran resolver porque cada uno tiene que lidiar en un plano distinto del mundo real y psíquico. Lo que sucede en la vida de uno afecta inevitablemente al otro. El impacto de la guerra sobre ellos vulnera la estabilidad y la vida sana de los que comparten la convivencia al regreso. La guerra trae al seno de la familia y la sociedad un elemento enfermizo, de trauma, como secuela del estado de tensión y el cambio de los valores al que los soldados deben someterse. El excombatiente regresa con otra experiencia que trasforma su percepción y la percepción de los otros sobre él; translada esas experiencias negativas vividas. La pérdida del potencial que tuvo como un ser humano de provecho se malogra e inserta la vida social la descomposición que añadiendo nuevos problemas a los ya existentes. El afectado se transforma en un ser humano reducido, aminorado e incapaz de sobreponerse a esa experiencia adquirida.

La de El sapo en el espejo, el soldado queda mutilado por la amputación de sus piernas lo que repercute en la pérdida de los deseos de intimidad de su esposa con él. El rechazo de ella provoca un conflicto a la vez de los propios deseos del hombre, le crean un complejo de culpa que hace que rechace su físico llevándolo a la locura. Su deseo de reanudar la vida que dejó antes de marcharse a la guerra queda trunco porque su cuerpo ha sufrido un cambio físico, que altera la relación que tendrá con mundo externo . lo que crea una lucha interna sicológica muy intensa, que afecta la reintegrarse a una vida normal; el deseo sexual y la imagen física que tiene después conflige e incrementa un rechazo de sí mismo que lo lleva a identificarse con una criatura inferior y repulsiva de un sapo. Ese rechazo concluye en la locura justo en el momento que su mujer ha logrado entender la desgracia y el sufrimiento del marido. La tragedia es doble porque no logra ninguna de las partes converger ni reanudar los lazos de unión, su condición de hombre queda lacerada y amputada psicológicamente.

El tema de la guerra, las circunstancias que llevan a los puertorriqueños inmiscuirse en los conflictos bélicos ajenos y el efecto que tiene la relación colonial de Puerto Rico con los Estados Unidos son parte del discurso del escritor, a pesar de que el enfoque en este cuento es un poco más cerrado pues se recrea en la intimidad entre la pareja de un hombre y una mujer.

En La muchacha del tiempo, la temática es misma en cuanto al veterano que se reintegra a la vida pero regresa con una incapacidad mental, que no le permite darse cuenta que ya no está en el campo de batalla. Está físicamente de vuelta pero mentalmente permanece en el conflicto. Vive ajeno a la realidad en la que está insertado, no distingue el cambio de espacio ni circunstancia, ha perdido el juicio. En la historia se deduce que él ha sido responsible de la muerte, de una mujer oriental en el campo de batalla. El cargo de consciencia hace que permanezca esa escena de los hechos pasados en una repetición constante de recuerdos que confunde la percepción de la realidad y no distingue lo que es pasado ni presente; su comportamiento y reacciones permanecen en un pasado traúmatico. Este veterano es distinto al del otro cuento porque queda afectado en el conflicto de forma psicótica mientras el otro el choque con la realidad presente culmina en una psicosis.. Aunque el temas sea el mismo, los puntos de vista se enfocan en distintas circunstancias e interpretación de esas consecuencias que trae la guerra.

En este cuento corto, apenas de un párrafo extenso que no pasaría aceptación en esta maestría y que me parece indispensable lo sea porque ese formato que el autor le da, confiere un peso, le da una intensidad a las historia que de otro modo se enfriaría y quedaría fragmentada la fuerza narrativa, Ese bloque de palabras crean una sensación que culmina en el pavor, el choque del trauma sobre los que se quedaron. En la narración convergen dos tiempos : el presente y el pasado, y en el que se produce una choque explosivo.

El autor coteja, en forma paralela, el estado mental del personaje y el mediático ensimismamiento de los abuelos. En este cuento además de el tema de del ex combatiente, está el de rehuir la realidad a través de los medios de comunicación masiva como la televisión y el papel que ello desempeña en la vida de los que se quedaron. Hay dos tipos de locura en este texto: la del veterano y la de los abuelos que no quieren lidiar con esa realidad nueva de la condición en que ha regresado el nieto y evasión de una realidad que les atañe también En la propuesta del escritor ambos hay dos señalamientos respecto a la realidad que sufre por la violencia del conflicto y la tragedia que se deriva al evadirla e ignorar el estado en que se encuentran los que regresan.

II. La idea de la locura de los textos de Emilio Díaz Valcárcel y "En la popa hay un cuerpo reclinado" de René Márqués.

En los textos de Díaz Valcárcel la locura es producto de unas circunstancias donde el personaje ha tenido que lidiar y que provoca una ruptura con la realidad. Los cambios que ocurren en ambos personajes parten de una experiencia trememunda de un conflicto bélico, los horrores como consecuencia de esa acción, el miedo, la agresividad, la maldad, el delirio, la cobardía y la valentía convergen y colisionan para enfrentar los valores éticos, de uno contra el otro, lo justo versus lo absurdo; la deshumanización y la vulnerabilidad.

En René Marqués, converge dos conflictos en uno: el concepto de hombría ante la definición de lo que se espera sea y lo que la demanda femenina ejerce sobre lo que debe ser la hombría. Los nuevos valores económicos definen los nuevos patrones de consumo y el comportamiento social que rigen un nuevo estándar de vida imponen expectativas en las mujeres del cuento que transfieren en deberes y responsabilidades en el hombre que no le es posible cumplir. Ello tiene un peso en su validez y definición de su hombría. Esa interpretación distorsionada sobre lo que es ser hombre, lo aminora ante los ojos femeninos. Las dudas y la incapacidad de este hombre de poder cumplir con esos parámetros de masculinidad como se le demanda, lo lleva a una locura. Entonces la tension provoca en él un estado de neurosis que dirige en enfocarse hacia su sexualidad como el possible objeto de la discordia, como el yugo de su esclavitud. La amputación se vuelve en una accieon de solucionar el conflicto y como unica salida a la liberación.

El conflicto sicológico del personaje es tratado de manera freudiana en la forma cómo construye el personaje, su sentido de hombría es definido a partir de los deseos maternos que lo obligan complacer a la madre y reprimir las propias aspiraciones, lo que conflige con las ansias y sueños de realización del personaje y traen una pugna entre los deseos y los valores del personaje. Su sexualidad queda castrada psicologicamente. La liberación solo es posible para él con la mutilación de el objeto de la angustia, al suprimir el odio hacia a mujer opta por la mutilación auto infligida.

III. E texto "El escritor" de José Luis González. y su propuesta respecto a la función social del escritor.

Este cuento es irónico y contiene una crítica implicita al escritor que vive apartado en un plano intelectual y carente de compromiso social, que vive en una comodidad burguesa, enajenado de la realidad cotidiana del país, la que debiera ser fuente de inspiración. Presenta un planteamiento de orden moral a los escritores que consideran que la inspiración se suscribe a una búsqueda estética nada más. En su discurso considera que en la vida hay mucho material que provoca la inspiración y que le daría fuerza de contenido de la escritura. Hay en esa paradoja de actitudes un llamado a el poder de convocatoria que tiene el escritor y un pedido de no enajenarse de la realidad social en que vive. El aislarse dentro de un mundo individualista resulta en una actitud de pereza e indolencia. El escritor que vive en la comodidad de su espacio, sin riesgos ni asomos no transciende en su arte ni el momento histórico del que es testigo. Varcárcel considera que la realidad que le circunda es material que enriquece la literatura porque incrementa en el contenido un significado mayor, además de convertir al escritor en testigo existencial de su tiempo ante la historia. Varcárcel parece condena la frivolidad de una literatura nacida de la literatura hecha, experimentada y creada por otros y, es bajo ese marco de referencia, que el escritor no debe perder el contacto con la realidad social e histórica. La literatura debe ser un ejercicio de vida y conciencia. En esa paradoja que presenta a un escritor sumergido en los libros en busca de inspiración, en la lectura de Proust, hay un señalamiento irónico a la posición del literato de clase burguesa cuya vida le permite dedicarse al oficio sin más preocupación que el ejercicio de escribir, mientras en la calle suceden los conflictos que motivan a la masa social al cambio. En este sentido, coloca al obrero como un protagonista de cambios, un héroe cotidiano de carne y hueso, mientras el escritor es un enajenado, un pequeño enano-dios de la creación. Plantea la propuesta de que el escritor debe ser testigo de su tiempo, un observador de la realidad donde todo lo que puede ser literatura sucede, siendo la mejor fuente de ficción literaria el compromiso social.

IV. El texto "Aguinaldo negro" de Edwin Figueroa y el lenguaje popular que realizó el Romanticismo costumbrista.

En este cuento se rompe con la exaltación idílica del romanticismo criollo sobre las costumbres que atañen mayormente al jíbaro blanco para revela la realidad cruda de los prejuicios y condiciones del mundo de la caña. Presenta la explotación y los abusos de poder de sobre los más discriminados de todos los sectores de esa sociedad, marginada de por sí, y los más vulnerables desde la perspectiva femenina, de la pobreza y la negritud. En este cuento expone las costumbres de los descendientes de los esclavos, como un sector doblemente postergado e ignorado. El cuadro que narra presenta a la mujer negra como protagonista en un diálogo con otra mujer, negra y anciana, que en cierto modo debió haber sido esclava (si calculamos los años en que se desarrolla la historia), que conecta ese pasado histórico de esclavitud con el presente de la historia de la industria del cañaveral de los años treinta. Es interesante lo que dice la anciana sobre la suerte dentro de la desgracia de la joven madre, vejada por un hacendado blanco, al señalar el hecho de que a pesar de esto, ella, tiene en ley marido que la revalida como mujer decente por la violación que sufrió. El hecho de que el alumbramiento se da en navidad, presenta un paralelismo en cuanto al nacimiento del niño Jesús pero con otros matices de una historia distinta, la mujer no virginal, madre sola y negra dará a luz un niño negro. Es una reinterpretación de la natividad a partir de la negritud. Cuando la abuela dice que al menos ella pudo encontrar hombre honrado y bueno, marido en ley, está transfiriendo su propia historia pasada o las de sus congéneres en iguales circunstancia pero con distinta consecuencia final, está hablando de otro tiempo pasado del que fue testigo vivencial. Domitila responde sobre el costo que debió pagar el marido con su muerte por esto. Con ello establece la historia pasada de es negritud, de la que la abuela fue testigo de una forma u otra, y que tiene una circunstancia y vivencia distinta pero que mantiene un sello similar de injusticia y opresión sobre la raza negra. También debo señalar, la acotación de la anciana a modo de consolación a la mujer joven, sobre la muerte de su primer hijo en una navidad anterior, como un designio de Dios para que no sufriera ella, es la aceptación de una justicia superior, que es sabiduría divina y el determinismo de aceptar las fuerzas superiores de los designios y las fuerzas del destino que no es entendible por la razón. La muerte del que tuvo anterior a éste, el niño mestizo producto de la violación, pudo ser una bendición para ella porque según el criterio de la anciana, ese niño no sufrirá por condición de ese mestizaje e ilegitimidad. De este modo se demuestra una consciencia de los prejuicios alternos que sufre el cruce de razas en las descendencias, que es señalada también por la mujer del hacendado como “hijos de la caña”.

V. La relación de los personajes negros y su situación con la que tenía en la muestra del siglo 19.

Estos personajes pertenecen a la peonada del cañaveral pero son la clase de los peones negros donde se incrementa un mayor prejuicio por su condición racial. En el cuento Aguinaldo negro se rompe con los esquemas tradicionales de la literatura, al poner a los negros en el mismo nivel de importancia protagónica, le da visibilidad del negro como parte de la sociedad puertorriqueña. La historia señala que la masa obrera negra era parte de ese grupo también pero en la literatura se omite esa participación. En esa invisibilidad puede verse los prejuicios culturales y raciales al que está sometida negritud. Inclusive Laguerre en su novela La llamarada los obvia y no le da un lugar al mismo nivel o al menos evade verlos como parte de esa fuerza trabajadora que sufre tanto más por su condición de negro, apenas los menciona. Es doblemente sorprendente que Laguerre desde su condición de mulato pudo haber aportado a la novela de esa presencia también, tanto del negro como del mestizo pero se enfocó más en la vida del puertorriqueño de una clase más alta, asumiendo una actitud paternalista de consciencia sobre la miseria en que está el jíbaro blanco puertorriqueño. En ese aspecto Edwin Figueroa devuelve, aunque tardíamente, visibilidad al negro como protagonista en la literatura y, sobre todo a la mujer negra, que es la más marginada de todo ese sector del pueblo, tanto por su raza y como por su género. Es ella, la mujer, la que sufre mayor discrimen por su condición de género, su vulnerabilidad ante el poder que los hombres ejercen sobre ella y en ese mismo orden, por su condición racial queda doblemente marginada.

VI. Sobre el cuento "Los inocentes" de Pedro Juan Soto.

En Los inocentes se rescata la peculiaridad del lenguaje campesino del puertorriqueño que emigra a Nueva York, en las aspiraciones de ciertas letras y la manera de proyectarlos en la narración, los hace fácilmente identificables con la inmigración jíbara puertorriqueña. Es peculia la forma de narrar por fragmentos un poco incompresibles en principio y que ha medida que avanza la historia se unen en un sentido de un todo, que completa la totalidad de un significado. Lo esparce en el texto por medio de frases, oraciones a medias, troceada o en pedazos, que solo al terminar el texto adquieren carácter de unidad y sentido. Narra a partir de lo que se dice una connotación, que tiene el pensamiento incompleto al repartirlo en fragmentos que van adquiriendo otro sentido al lector interpretarlos, tanto mientras lee como al finalizar. En esos diálogos hay unas omisiones o unos pensamientos que no se dicen, que quedan en el aire pero que tienen una fuerte carga emotiva en el contexto.

A pesar de que los personajes, por su forma de expresión y por las descripciones que el autor hace, de la manera que se comportan los personajes, se puede apreciar al jíbaro recién llegado a la urbe cuya reacción ante el impacto de una cultura ajena es la del transplantado que aún no ha logra integrarse por la limitaciones que tiene, es un inmigrante que vive en adversas condiciones para la adaptación en otra culturale. En cierto modo queda en un rezago como los niños, en un mundo extraño donde no logran una comunicación efectiva que les permitan integrarse ni logra tener acceso a las oportunidades para superarse, lo que le da una desventaja en sobrevivir en ese ambiente y de mejorar una mejor calidad de vida con dignidad.

En el uso de su lenguaje y las costumbres se puede ver que pertenecen a esa primera diáspora puertorriqueña que salió en buscar de una mejor vida, de los que fueron tras el sueño americano que parecía prometer un cambio. La realidad es que su falta de preparación para enfrentar un nuevo entorno como trabajador y ambiente obliga a la familia a fragmentarse y lo que hace más difícil mantener la unidad protegida que representa, porque las nuevas demandas del ambiente son otras y el sistema de vida debe ajustarse a otro modo de subsistencia.

Pipe representa al hombre sin posibilidad de cambio, con limitaciones, su condición no le permite incorporarse y se convierte en un estorbo para su hermana y su madre. En ese nuevo ambiente no hay espacio para él. A los diez años sufre un accidente que lo deja afectado en su capacidad intelectual y motora, queda como un niño y no puede coordinar los pensamientos adecuadamente. Es un ser dependiente de su madre y hermana, que en el nuevo escenario y realidad que vive, no tiene cabida para él ni hay nada que pueda él reconozca en ese nuevo panorama como parte de su vida anterior que son puntos de partida y referencia. Las palomas son acaso la única similitud con su entorno anterior y símbolo de ese vuelo de irse, de cambios, de traslado, de abandono, son ellas la evocación de un regreso ansiado. La ciudad no es el barrio tolerante del que vino, donde estaba acostumbrado a vivir. Pipe es un transplantado que no puede entender su nueva realidad por su condición pero que a la vez es muy similar a un inmigrante que se enfrenta a una cultura ajena, en cierto modo, es como un ser en retroceso; está y se siente desubicado, ajeno a lo que ocurre fuera de él, no hay lazos con ese lugar y él. Pipe no concibe el cambio porque no tiene esa capacidad de adaptación. Es un extraño en la ciudad tan distinta a el lugar que conoce, no logra reconocer que ha dejado atrás todo punto de referencias. En este cuento las mujeres son las que se enfrentan al futuro solas y buscan una nueva vida en la gran urbe. El retraso del muchacho se convierte en un estorbo para ellas pero la realidad es que el futuro en ese nuevo panorama tiene que ver más con las capacidades y las ventajas asequibles que tengan para lograr superar las carencias, tampoco ellas tienen la preparación para enfrentarlo. Una vez Pipe esté fuera de sus vidas, los cambios no vendrán porque ella, la hermana, debe trabajar en un empleo que no le va permitir salir del guetto. Así quedan, madre e hija, atrapadas en un círculo dentro de un exilio cultural y social, con pocas probabilidad o ninguna posibilidad de retorno ni de mejor nivel de vida. Salen de una pobreza rural en su país para insertarse en la pobreza urbana de una gran ciudad, en el guetto. La vida se les fracciona y el futuro se les apunta incierto.

Las líneas que Pipe dice de forma fragmentadas representan esa ruptura con el vuelo hacia un destino incierto, él es el eco del transplantado: “el frío del lugar hiela el alma y el espíritu”.

La presencia de hombres jugando dominó demuestra una inmigración a gran escala.

Por: Rita Llanes